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La amenaza del Congreso saliente

Las sesiones del Congreso saliente empiezan con miembros del Congreso derrotados en las elecciones y con los que se jubilan de vuelta en Washington para tomar sus últimas decisiones legislativas. Debido a la falta de obligación de rendir cuentas ante los votantes, el período legislativo saliente exige mayor escrutinio.

El Congreso tiene 16 días de trabajo previstos entre hoy y final de año, aunque se podrían añadir más. He aquí algunos de los asuntos polémicos que es probable que se debatan (y quizás incluso se decidan) durante ese tiempo.

El abismo fiscal. Debido a la legislación previamente establecida, está previsto que a principios del año que viene entre en vigor de forma automática una serie de reducciones del gasto federal así como de subidas de impuestos. Esto se conoce generalmente como “abismo fiscal” y la economía se dirige directamente hacia él. Las subidas de impuestos, más conocidas como Armagedón Fiscal, perjudicarían a las familias de clase media con un incremento promedio de sus impuestos de más de $4,000 sólo en el año 2013. Se trata de la mayor subida de impuestos que jamás vaya a sufrir Estados Unidos, con cerca de $500,000 millones en un año. Los efectos serían devastadores para la economía, pues esta perjudicaría las pequeñas empresas creadoras de empleo. Con la economía en el estado en el que está, las empresas y los ciudadanos americanos no podrán resistir tal subida en sus impuestos.

Los recortes en defensa. Los progresistas del Congreso urdieron un plan llamado “embargo de fondos” que ha tenido a las fuerzas armadas de Estados Unidos prisioneras de su deseo de subir los impuestos. El plan original era convencer a otros congresistas para que accedieran a las subidas de impuestos, impidiendo así las reducciones presupuestarias en defensa. Está previsto que ahora esas reducciones entren en vigor en enero y perjudicarían gravemente a nuestra preparación militar. Durante el debate de los candidatos presidenciales sobre política exterior, el presidente Obama declaró que la retención de fondos “no sucedería”. Sin embargo, ya ha tenido en cuenta esos recortes en su planificación fiscal para el futuro, una señal reveladora de sus intenciones. La Fundación Heritage ha desarrollado diversas ideas con las que se solucionaría el problema de la retención de fondos sin tener que subir los impuestos.

El límite de la deuda. ¿Le suena conocido? Pues sí, el gobierno federal está llegando una vez más a su límite de deuda y es probable que los legisladores traten de nuevo de elevar el límite. La Fundación Heritage mantiene que a Estados Unidos no le beneficiaría subir el límite de la deuda sin poner antes el gasto bajo control.

Financiación de las ayudas en caso de desastre. Los daños del huracán Sandy prolongarán el debate sobre quién debería financiar los proyectos de recuperación tras un desastre. Los recursos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) no dan abasto tras unos años que han establecido un récord en el número de declaración de desastres. La Agencia se ha visto obligada a responder a los desastres a una escala de uno cada día y medio.

El Derecho del Mar y otros tratados de Naciones Unidas. El senador John Kerry (D-MA) había expresado su intención de llevar a votación por parte del Congreso saliente el tratado de la Convención sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).  Pero un grupo de senadores conservadores prometió antes de las elecciones que se “opondrían a los intentos de considerar cualquier tratado durante” el período saliente. Por regla general, los tratados de Naciones Unidas harían añicos la soberanía americana a cambio de prácticamente ningún beneficio para Estados Unidos. La CONVEMAR en particular requeriría que Estados Unidos entregara sus regalías procedentes de actividades petrolíferas y gasísticas y crearía una enorme burocracia internacional que los americanos estarían obligados a financiar.

Ciberseguridad. El líder de la mayoría en el Senado Harry Reid (D-NV) ha comentado que quería volver a llevar la legislación sobre ciberseguridad al hemiciclo del Senado durante el período saliente. Como explica el analista de la Fundación Heritage David Inserra, el enfoque de Reid consiste en “creer que las normas y regulaciones establecidas por el gobierno harán que el sector privado mejore su seguridad. Argumentan que cualquier defensa, por defectuosa o costosa que sea, es mejor que nada”. Al mismo tiempo, el presidente Obama ha redactado una orden ejecutiva para que entre en vigor gran parte de esta fallida legislación. Nada de esto ayudará de manera efectiva a aumentar la ciberseguridad de la nación: “No hay modo de que las regulaciones puedan mantenerse al día respecto a unas amenazas que cambian rápidamente, puesto que hacen falta dos o tres años para que se redacte una regulación tan importante”.

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